EMOCIONES

¿Qué es una emoción?

La palabra emoción viene del latín exmovere o emovere, que significa “movimiento hacia el exterior” o “poner en movimiento”. Por extensión, designa lo que nos pone en movimiento en el exterior y en el interior de nosotros. Se trata de una manifestación psíquica vinculada con la percepción de un hecho en nuestro entorno (externo) o en nuestro espacio mental (interno). Cada milésima de segundo, nuestro cerebro recibe millones de datos referidos a la percepción, al tratamiento y a la regulación de las emociones. A su vez, estos datos influyen en otros fenómenos psicológicos como la atención, la memoria o el lenguaje (verbal y no verbal).

Los científicos distinguen una serie de emociones, a las que llaman emociones fundamentales o emociones primarias, de las cuales derivarían todas las demás. En los años 70 del siglo XX, el psicólogo americano Paul Ekman catalogó las emociones dependiendo de sus efectos en los musculos del rostro. Su investigación llevo a establecer una lista de seis emociones de base. Segun el, estas emociones de base están presentes en todas las culturas. También serían universalmente identificables por expresiones faciales características que constituyen una suerte de lenguaje de las emociones. Estas emociones primarias funcionarian como programas de encendido automatico con el fin de ayudarnos a responder a los cambios de nuestro entorno. Lo que desencadena las emociones no es en cambio universal, sino que varía según las culturas, los contextos y los individuos.

Las seis emociones de base definidas por Ekman son ira, miedo, asco, alegría, tristeza y sorpresa. Es interesante comparar esta lista con la establecida hace tres siglos por René Descartes. En Las pasiones del alma (1649), hace una lista de seis emociones fundamentales: admiración (que corresponde a la sorpresa), amor, odio, deseo, alegría y tristeza.

IDENTIFICAR NUESTRAS EMOCIONES

Dar nombre a las emociones parece un paso lógico para comprenderlas mejor y poder comunicarlas luego.

Diversos estudios científicos han mostrado que las emociones no controladas pueden tener un efecto negativo tanto en nuestra salud mental (riesgos de ansiedad, depresión, etc.) como en nuestra salud física. Un meta-análisis realizado en 2009 por el University College de Londres ha confirmado que existe una relación entre las emociones no controladas de ira y los accidentes cardiovasculares.

La investigación pone también de manifiesto que las personas que controlan sus emociones disponen de una mayor probabilidad de tener buena salud, de vivir más y de gozar de relaciones sociales enriquecedoras.

PILOTO AUTOMÁTICO EN LAS RELACIONES

Cuando nuestros pensamientos y comportamientos se producen automáticamente, adoptamos un comportamiento (comer, contestar al telefono, conducir…) sin ser conscientes de lo que estamos haciendo. El funcionamiento automático tiene numerosas ventajas. La primera es la rapidez de ejecución. Frente a un mal conductor de hoy, al igual que nuestros ancestros frente a un mamut, los segundos cuentan…

El modo automático también nos permite realizar varias acciones al mismo tiempo, conservar en la memoria procesos complejos, como ir en bici o conducir un coche.

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA

Kotsov, Ilios. (2011). Petit cahier d’exercices d’intelligence émotionnelle. Barcelona.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s